09 enero 2016

El nacimiento de Jesús y la Fiesta de los Tabernaculos

La imagen de Jesús naciendo un 25 de diciembre en un pesebre rodeado de animales porque no había lugar para José y María en Belén puede estar algo distante de lo que la Biblia realmente enseña. Para comenzar, Jesús no nació en diciembre por una sencilla razón: cuando Jesús nació, los pastores estaban en los campos cuidando sus ovejas durante aquella noche (Lucas 2:8), algo que no se hacía en diciembre, pues es invierno en Israel. Entonces si Jesús no nació en este mes, ¿podemos saber cuándo nació Jesús? ¿Nació en un pesebre junto a los animales? Para conocer ésta y otras verdades debemos hacer una profunda investigación bíblica. 


Según el evangelio de Lucas, la historia del nacimiento de Jesús comienza con la anunciación del nacimiento de su primo Juan el Bautista. Esto ocurre cuando Zacarías estaba oficiando en el templo de Jerusalén (Lucas 1:8-9) y se le aparece el ángel Gabriel para decirle que su oración había sido escuchada y que Juan el Bautista nacería (Lucas 1:13). ¿Cuál oración de Zacarías había sido escuchada? ¿Estaba orando por un hijo? La respuesta es no. Los sacerdotes oficiaban en el templo durante una semana, donde - entre otras cosas - elevaban oraciones especiales todos los días. Una de estas oraciones era que el profeta Elías regresara. Para los judíos esto era muy importante, ya que el Mesías esperado no llegaría antes que viniese Elías (Malaquías 4:5). Zacarías estaba orando para que Elías volviese y el ángel Gabriel le anunció que esta oración en particular había sido escuchada por Dios y que su hijo mismo la cumpliría. Le dijo que Juan el Bautista nacería con “el espíritu y el poder de Elías” (Lucas 1:17). 

¿Podemos saber cuándo fue la anunciación del nacimiento de Juan el Bautista? Sí. La Biblia nos dice que todo esto ocurrió cuando Zacarías le tocó oficiar en el templo según la costumbre del sacerdocio. Según esta tradición, los sacerdotes se organizaban en 24 clases, y cada uno de éstos tenía asignado dos turnos en el año para oficiar en el templo durante una semana. Zacarías era de la clase de Abías (Lucas 1:5), por lo que tenía asignado el octavo turno del año (1 Crónicas 24:10). Si hacemos el conteo de semanas desde el primer mes de Nisán (Marzo-Abril) (Éxodo 12:2), y sin considerar las semanas de la fiesta de la pascua (tercera semana) y la fiesta de pentecostés (décima semana) donde todos los sacerdotes tenían que oficiar en el templo (Deuteronomio 16:16), el ángel le anunció a Zacarías el nacimiento de su hijo en la décima semana del año, en el mes de Tammuz (Junio-Julio). 


¿Podemos saber también cuando ocurrió la anunciación del nacimiento de Jesús? Sí. Sabiendo que el ángel Gabriel se le aparece a María cuando Elizabeth tenía seis meses de embarazo (Lucas 1:26-31), entonces la anunciación del nacimiento de Jesús debió haber ocurrido en el mes de Kislev (Diciembre-Enero), justo cuando los judíos celebraban la fiesta de la dedicación (Hanukah). Esta fecha cae muy cerca del 25 de diciembre, cuando celebramos Navidad. Si esto es así, Navidad debiera celebrarse como la fecha de la concepción de Jesús y no como la de su nacimiento. Precisamente, cuando Jesús estaba celebrando la fiesta de la dedicación (Juan 10:22-23), les comenzó a hablar a los judíos diciendo “Yo y mi Padre uno somos” (Juan 10:30), testificando de su concepción divina. 

Pero continuando con el relato, después del anuncio del nacimiento de Jesús (Diciembre-Enero), María inmediatamente visitó a Elizabeth cuando tenía seis meses de embarazo, y se quedó con ella cerca de tres meses (Lucas 1:56) hasta cuando dio a luz. Según los cálculos, estos tres meses cubren desde el mes de Kislev (Diciembre-Enero) hasta el mes de Nisán (Marzo-Abril), fecha en que los judíos celebraban la fiesta de la pascua y tiempo en que habría nacido Juan el Bautista. Esto es particularmente importante, puesto que los judíos siempre creían que Elías volvería a Israel en la pascua. Durante la comida de pascua los judíos tenían la costumbre de abrir las puertas con el fin salir a encontrar a Elías. Proféticamente era la fecha precisa para el nacimiento de Juan el Bautista y Jesús mismo confirma que era el Elías que los judíos esperaban (Mateo 11:13-14). 


Cuando Juan el Bautista nace, María tenía tres meses de embarazo, por lo que Jesús nacería seis meses después. Haciendo los cálculos, este periodo cubre desde el mes de Nisán (Marzo-Abril) hasta el mes de Tishrí (Septiembre-Octubre), fecha en que los judíos celebraban la fiesta de los tabernáculos (Sukkot). Veamos las palabras que dijeron los ángeles a los pastores: 

 "Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre." Lucas 2:10-12 

Los judíos llamaban a la fiesta de los tabernáculos como “la época de nuestro gozo” y también “la fiesta de las naciones”. En ella los sacerdotes daban vueltas al altar repitiendo el dicho “envíanos tu salvación”. Cuando el ángel se le aparece a los pastores en Belén claramente asocia el nacimiento de Jesús con la fiesta que se estaba celebrando en ese momento. Sabiendo que las profecías bíblicas son exactas, Jesús tuvo que haber nacido el primer día de la fiesta de los tabernáculos, el día 15 de Tishrí (finales de Septiembre - principios de Octubre). 

Durante esta fiesta los judíos construían tiendas temporales para vivir en ellas durante los siete días que duraba. En Génesis 33:17 se nos dice que cuando Jacob viajó a Sucot hizo “tiendas” (del hebreo sukah) para su ganado. La palabra “sukah” tiene su equivalencia en griego “phatne” traducida como “pesebre”, y Jesús la usó para referirse al lugar donde amarraban al ganado (Lucas 13:15). Tanto en hebreo como en griego, su significado tiene relación con las tiendas temporales que construían los judíos en la fiesta. Jesús no nació en un establo, ni rodeado de animales, ni tampoco en el lugar donde comían los animales. No hay ninguna referencia en las profecías ni en toda la Biblia que Jesús nació rodeado de animales. Tampoco nació en una gruta o caverna. Más bien, la Biblia apunta a que Jesús nació en una tienda temporal construida durante la fiesta de los tabernáculos. 


También el ángel les da una señal a los pastores, pero ¿por qué la señal sería encontrar al niño en un pesebre? Sabemos que la palabra “pesebre” es una referencia a una “sukah”, “tabernáculo” o “tienda temporal” que se construían en la fiesta. Dado el edicto del emperador romano de empadronarse en la ciudad de origen y por la peregrinación de multitudes a Jerusalén debido a la fiesta de los tabernáculos, José no encontró lugar ni en Belén ni en Jerusalén – ciudad cercana – por lo que tuvo que alojarse en una de estas tiendas temporales y esperar el nacimiento de Jesús allí. La señal dada a los pastores de encontrarlo en un tabernáculo (pesebre) sería inequívoca. Los nacimientos se hacían en las casas y no en las tiendas temporales, debido a que la sangre del parto contaminaba el tabernáculo. Pero el caso de Jesús sería extraordinario, pues sería el único recién nacido que estaría en un tabernáculo (pesebre) en todo Belén aquella noche, y no tendrían problemas para encontrarlo y saber que era el Mesías. 

El nacimiento de Jesús en la fiesta de los tabernáculos le da mucho sentido a varios pasajes bíblicos que hablan acerca de esto. Dios siempre quiso habitar con nosotros (Éxodo 25:8), por lo que la fiesta de los tabernáculos contenía un mensaje profético de que Dios habitaría en medio de nosotros. El profeta Isaías, más tarde, profetizaría que el Mesías sería llamado “Emanuel”, que significa “Dios con nosotros” (Isaías 7:14). En este sentido, Juan escribe acerca de Jesús relacionándolo con la fiesta de los tabernáculos: 

"Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad." Juan 1:14

La palabra “habitó” viene del griego “skenóo“ que significa “hacer un tabernáculo”. Las versiones más antiguas de este pasaje la traducían como “tabernaculizar”. Juan hace una clara referencia a la fiesta de los tabernáculos para indicar que Dios vino a habitar de manera temporal en medio de su pueblo. 

Pero hay más, ya que al octavo día de la fiesta los judíos celebraban “el regocijo de la Tora”; y ellos creían que la Torá algún día se volvería viva. Como hemos visto, Jesús nació el primer día de la fiesta y al octavo día fue circuncidado (Lucas 2:21), el mismo día del “regocijo de la Tora” (22 de Tishrí). En las palabras de Juan entendemos que Jesús era la Tora viviente: Y el Verbo (la Palabra) era Dios (Juan 1:1), y ese Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.

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